Algunos nombres no conocen fronteras: se celebran de París a Nueva York, pasando por Roma. Estos son los más viajeros — y por qué.
¿Se puede llamar a un hijo como uno quiera? No del todo. Detrás de cada nombre hay una historia legal, muy distinta de un país a otro.
En España, felicitar el santo es lo más natural. En otros lugares la costumbre puede parecer exótica — o del todo desconocida. Vuelta al mundo de una tradición desigual.
Un nombre pasado de moda hoy quizá sea el favorito de mañana. Detrás de las modas se dibuja un ciclo sorprendentemente regular.
Hebreo, griego, latín, germánico… La mayoría de nuestros nombres son viajeros milenarios. Un pequeño atlas de sus orígenes.
¿Por qué felicitamos el santo? Detrás de ese gesto cotidiano hay una historia de más de mil quinientos años.
Algunos nombres han llevado coronas durante siglos. Un recorrido por los nombres reales, de España a Francia.