Cesareo es un nombre de origen latino que evoca la imagen de un líder nato, con raíces en la palabra "caesar" (emperador o cabeza). Aunque tiene una sonoridad clásica y seria, en la Argentina moderna le ha dado un toque de distinción vintage, como ese tío abuelo que siempre sabe la mejor historia. No es el nombre más común en la calle, lo que le otorga un aire de exclusividad y misterio. Es para alguien que lleva la corona puesta, aunque a veces la use como gorra de béisbol.
Imaginá a alguien que llega tarde a todas partes, pero siempre con la mejor anécdota para explicar por qué. Es el tipo de persona que organiza el asado con la precisión de un general, pero termina comiéndose el primer chorizo antes de que lo sirvan. Tiene una energía contagiosa, mezcla de estratega y payaso, capaz de sacar reír a todos en una reunión familiar aburrida. Le encanta ser el centro de atención, pero sin pedir permiso, simplemente porque su presencia lo exige.
Retrato lúdico, para tomar con una sonrisa.
En el amor, Cesareo no juega al escondite; si le gustás, te lo hace saber con la sutileza de un anuncio de televisión. Es romántico, pero a su manera: te escribe mensajes largos y poéticos, pero también te manda memes a las 3 de la mañana. Le encanta cuidar a su pareja, aunque a veces confunda "cuidar" con "controlar" (con mucho cariño, eso sí). Busca una conexión profunda, pero que también sea divertida, porque la vida es muy larga para aburrirse en la cama.
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