¡Belindo! Un nombre que suena a fiesta y a buena onda desde el primer momento. Aunque su origen exacto es un misterio digno de un buen rompecabezas, lo cierto es que tiene raíces que podrían rozar el latín o el germánico, evocando siempre fuerza y belleza. En Argentina, se ha ganado su lugar con el carisma inconfundible de quien llega para quedarse.
Los Belindo son el alma de la parrillada y los que siempre tienen la mejor anécdota contada. Son gente espontánea, con esa chispa en el ojo que te hace reír aunque el día esté gris. No soportan la aburrición y prefieren improvisar que seguir un plan de diez pasos.
Retrato lúdico, para tomar con una sonrisa.
En el amor, Belindo es como un buen vino: mejora con los años y sabe cómo conquistar. Le gusta la pasión sincera, las cenas improvisadas y esas miradas que dicen más que mil palabras. No es de los que juegan a lo seguro, sino de los que se lanzan al agua sin mirar.
Ucy reúne la onomástica de cada nombre, país por país — y la app te avisa automáticamente el día del santo de tus contactos.