Marilin es una variante dulce y moderna de María, con un toque de gracia que suena a canción de los 50. No tiene una historia de reyes y reinas, sino que evoca esa frescura de barrio donde todo se arregla con una buena charla y un asado. Es un nombre que llega al alma sin hacer ruido.
Una Marilin es pura energía: le gusta reírse de sus propios errores y tiene el don de hacer amigos en dos segundos. Es esa amiga que te saca de casa aunque llueva, porque la vida es muy corta para quedarse en pijama.
Retrato lúdico, para tomar con una sonrisa.
En el amor, no busca el príncipe azul, sino al tipo que le aguante las locuras y le haga reír hasta que le duela la panza. Es leal como el perro de tu abuela y si te quiere, te cuida más que a su último mate.
Ucy reúne la onomástica de cada nombre, país por país — y la app te avisa automáticamente el día del santo de tus contactos.